El futuro del juez Alexandre de Moraes en el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil no se decidirá tanto en las urnas presidenciales como en la elección de la presidencia del Senado, prevista para el 1 de febrero, según el jurista brasileño Ives Gandra Martins. A su juicio, la elección del próximo presidente de la Cámara alta pesa más sobre el magistrado que la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Quien manda en la agenda del Senado controla el juicio político
La evaluación de Gandra Martins es directa. Quien dirige la agenda del Senado define si un proceso de juicio político (impeachment) avanza o queda congelado. En palabras del jurista: «Si es Alcolumbre, Alexandre de Moraes está garantizado. Si es otro más conservador, evidentemente corre el riesgo».
Es decir, el poder de abrir o cerrar la puerta está en manos de quien ocupe la silla de presidente del Senado.
Un tercio del Senado no alcanza
Gandra recordó que la bancada del Partido Liberal (PL), la formación del expresidente Jair Bolsonaro, representa cerca de un tercio del Senado. Aunque ese grupo presentara una solicitud de juicio político, su aprobación dependería de que el presidente de la Cámara estuviera dispuesto a ponerla a votación.
Por eso, el jurista no tiene dudas sobre lo que está en juego. «La gran batalla será la elección del presidente del Senado», afirmó.
Alcolumbre contra Marinho
El escenario ya tiene protagonistas. Davi Alcolumbre, del partido União Brasil, busca la reelección. Enfrente está Rogério Marinho, del PL, nombre que el senador Flávio Bolsonaro indicó el viernes.
La disputa de febrero enfrenta así a la actual conducción del Senado con un candidato respaldado por el ala bolsonarista.
Flávio Bolsonaro en Estados Unidos
Gandra Martins también comentó la permanencia de Flávio Bolsonaro en Estados Unidos. Según el jurista, el senador debería pasar tiempo en el exterior, donde encuentra mayor libertad para expresarse.
Por qué importa
En Brasil, el Senado es el órgano que trata las solicitudes de juicio político contra los jueces del Supremo, y su presidente decide si avanzan. Por eso, la votación de febrero es clave para el equilibrio entre los poderes. Moraes es uno de los magistrados más visibles del STF, la máxima corte del país.
Hasta el 1 de febrero, la búsqueda de votos en el pleno marcará el ritmo de la política en Brasilia. El resultado dirá quién controla la agenda del Senado en los próximos años y, según Gandra, cuánta presión habrá sobre el Supremo.
Análisis VDD
La lectura de Gandra muestra que el control de la agenda del Senado es uno de los mayores instrumentos de fiscalización sobre cualquier poder, incluido el Judicial. Para quienes defienden la libertad y el equilibrio entre las instituciones, la elección de febrero importa mucho más de lo que deja ver la rutina de Brasilia, y el elector que quiere un Senado independiente debe seguir cada movimiento de esta disputa.
Con información de Topic News.




