Al cierre de una reunión de cancilleres del G20 en Atlanta, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pidió a los miembros del grupo proteger las rutas marítimas y las cadenas de suministro que sostienen el comercio mundial. Rubio lo planteó en un mensaje publicado en la red social X el sábado 31 de octubre de 2026, en el que señaló que había dejado claro a los socios del G20 que la seguridad de las cadenas de suministro es esencial para el crecimiento económico. El foco de sus declaraciones fue el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb, que, según él, deben seguir seguros y abiertos al comercio global.
El llamado de Rubio en Atlanta
El G20 es un foro de las principales economías, y sus cancilleres usaron la reunión de Atlanta para discutir asuntos globales. Según Rubio, Estados Unidos impulsó que el grupo considere la seguridad de las rutas de navegación como una prioridad. Washington también intentó incluir en la agenda temas de infraestructura y rutas marítimas.
Los minerales críticos entran en la disputa
Las declaraciones de Rubio fueron más allá de la navegación. Sostuvo que los países del G20 deben ampliar y fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos, que describió como clave para el futuro económico del planeta. En la práctica, el mensaje apunta a la competencia por materias primas que alimentan la tecnología y la industria.
Divisiones dentro del G20
La presión estadounidense llega en un momento de diferencias geopolíticas entre los integrantes del bloque, lo que dificulta alcanzar un consenso. Si el G20 logra o no una respuesta común sigue siendo una incógnita.
Contexto: la crisis en el Golfo
El estrecho de Ormuz, una estrecha vía entre Irán y Omán que conecta el golfo Pérsico con mar abierto, ha estado en el centro de una serie de episodios recientes. Notas relacionadas mencionan un buque cisterna alcanzado por un proyectil en la región, según el Reino Unido, y la labor de Pakistán para intentar reabrir el estrecho y reducir la crisis entre Estados Unidos e Irán. También se menciona un acuerdo sobre el estrecho entre Irán y Omán que, según una agencia iraní, estaría cerca.
Lo que venga dependerá de cuánto esté dispuesto el G20 a respaldar la posición estadounidense. Si el bloque no logra una respuesta común, la presión sobre las rutas del Golfo seguirá en el centro de la agenda internacional, con efectos directos sobre el comercio y el precio de la energía.




