El Senado de Brasil intenta destrabar la llamada PEC de Seguridad (PEC da Segurança), una propuesta del gobierno federal para reformar la Constitución y enfrentar al crimen organizado. La sesión está convocada para las 16:00 del día 3, bajo la conducción de Davi Alcolumbre, y el texto necesita 49 votos en dos vueltas. Sin embargo, el clima es de impasse.
El nudo que frenó la votación en el Senado brasileño
El debate estaba previsto para el 15 de octubre, pero se interrumpió por diferencias sobre dos enmiendas relativas a la mayoría de edad penal, que hoy en Brasil es de 18 años.
Por un lado, el senador Camilo Santana (PT-CE), del Partido de los Trabajadores (PT) por el estado de Ceará, propuso bajarla a 16 años en casos de crímenes atroces. Por otro, el senador Rogério Marinho (PL-RN), del Partido Liberal (PL) por Rio Grande do Norte, defendió un cambio general a 16 años y una reducción a 14 años en crímenes gravísimos, como tortura, tráfico de drogas y terrorismo.
El gobierno intenta sacar el tema del camino
Sin consenso, el relator, senador Rogério Carvalho (PT-SE), del estado de Sergipe, sugirió separar la discusión sobre la mayoría de edad penal de la votación de la PEC. La idea sería aprobar el texto sin modificaciones en el Senado, para evitar que vuelva a la Cámara de Diputados. Hasta ahora, no obstante, no se ha cerrado ningún acuerdo en ese sentido.
Qué contiene la enmienda de seguridad
La propuesta incorpora a la Constitución el Sistema Único de Seguridad Pública (Sistema Único de Segurança Pública) y aumenta las penas para miembros de facciones criminales y milicias. También restringe la progresión de régimen para presos implicados en delitos graves, como los líderes de organizaciones criminales. El texto prevé el intercambio de datos entre órganos de seguridad y medidas cautelares para la expropiación de bienes vinculados a las facciones.
Otro punto que pesará en el debate es la autorización para que policías militares registren denuncias de forma electrónica y las envíen directamente al Poder Judicial. La PEC crea además una policía municipal comunitaria, establece reglas de transición para que los guardias municipales puedan convertirse en policías y eleva a rango constitucional el Fondo Nacional de Seguridad Pública y el Fondo Penitenciario Nacional.
Por qué importa: trámite acelerado, pero sin votos asegurados
Una PEC (propuesta de enmienda a la Constitución) exige un umbral de votos mayor que el de las leyes ordinarias. En el Senado, eso significa al menos tres quintos de la cámara, es decir, 49 votos, en dos vueltas.
La Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) aprobó la materia el 14 de octubre y, ese mismo día, el pleno autorizó un trámite acelerado. El proyecto ya fue aprobado en la Cámara de Diputados y ahora depende del Senado. Si la mayoría de edad penal sigue sin acuerdo, la PEC podría quedar paralizada en el pleno.
Análisis VDD
La propuesta se vende como fuerza contra el crimen organizado, pero llega al pleno con el propio gobierno intentando apartar del texto el tema más sensible para la población. Para el elector conservador, que exige castigo más duro y respeto a las víctimas, la pregunta es directa: si la seguridad es una prioridad, ¿por qué empujar la mayoría de edad penal para después?
Con información de Bacci Política.




