La diputada federal brasileña Bia Kicis, del Partido Liberal (PL) y representante del Distrito Federal, donde está Brasilia, endureció sus críticas al Supremo Tribunal Federal (STF), la máxima corte de Brasil. En una entrevista con BNTV este viernes (30 de octubre), acusó al tribunal de haber «pasado por encima del TSE», el Tribunal Superior Electoral, que supervisa las elecciones en el país. Al resumir cómo ve la situación, afirmó: «Vivimos la dictadura de la toga, amigo mío».
Kicis y la palabra «fraude»
La legisladora cuidó su vocabulario. Dijo que no usa el término «fraude» para hablar de asuntos electorales. Prefiere referirse a un proceso que, según ella, implica delito electoral y desacato a la Constitución y a las leyes.
A su juicio, el Supremo se excedió al atropellar al TSE, el órgano que, en su opinión, debería tener la última palabra sobre el tema.
La enmienda del voto impreso
Kicis recordó que es la autora de la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) del voto impreso, presentada en 2019. Según ella, el texto fue aprobado por 33 votos contra 5 en la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara de Diputados.
Pese al amplio margen en la comisión, la propuesta no avanzó. La diputada atribuye la parálisis al entonces ministro Luís Roberto Barroso, quien, según ella, acudió al pleno para impedir que la enmienda siguiera su curso.
Urnas auditables y el derecho a desconfiar
Kicis defendió la implementación de urnas auditables. También criticó a quienes responden a la desconfianza hacia el sistema electoral con censura.
«Que las personas desconfíen del sistema electoral es malo para la democracia», declaró. Para ella, el escepticismo institucional forma parte del debate democrático legítimo y no debe tratarse como un delito.
Por qué importa
Brasil vota con urnas electrónicas, y el papel del Poder Judicial en las reglas electorales, junto con la transparencia del voto, sigue dividiendo al Congreso y a la opinión pública. Sus declaraciones reavivan ese debate. La entrevista se divulgó en video y se espera que las palabras de la diputada tengan repercusión entre aliados y adversarios en los próximos días.
Análisis VDD
Cuando una propuesta pasa por la CCJ por 33 a 5 y no avanza, es natural que parte del electorado quiera saber por qué. Defender urnas auditables y el derecho a cuestionar el sistema sin ser silenciado es un debate legítimo en una democracia digna de ese nombre. Quien confía en el proceso no debería temerle a la transparencia, y la respuesta a quien pregunta debe ser más información, no castigo.



